“Lo preocupante de Zacatecas es que estando en los casi últimos 19 lugar, según el último informe en el 2010, ya para el 2014, el INEGI nos reporta que está en el número 12, es decir, ha subido 7 lugares en muy pocos años eso quiere decir que algo preocupante está pasando con nuestros adolescentes acá en Zacatecas” y agregó :

“Ninguna enfermedad, ni el cáncer ni el VIH ni enfermedad degenerativa, ha crecido o ha cobrado más muertes que el suicidios y dos, el suicidio tiene un grave problema porque hay mucho mito al respecto, porque hay una cuestión cultural que impide hablar del suicidio”, afirmó Alejandro Águila Tejeda, director del Instituto Hispanoamericano de Suicidología.

Aunque México, Distrito Federal y Chihuahua ocupan los primeros lugares a nivel nacional con mayor tasa de suicidios por año, Zacatecas es de los estados en el que en el último par de años, las muertes por suicidio han aumentado de manera considerable.

Tan solo en diciembre del 2016 se presentaron 4 y en lo que va del año, ya son nueve quienes, según las autoridades, han fallecido por esta causa, por lo que en los últimos cuatro meses, son 13 las personas cuyas muertes han sido señaladas como suicidios, según la página de la Secretaría de Seguridad Pública.

Sin embargo, en el portal de la Procuraduría General de Justicia únicamente se indica un suicidio en el mes de diciembre y ninguno, en lo que va del año; en este mismo portal, se señala que el año pasado cerró con 15 suicidios en total, tres más que en 2015 y seis más que 2014.

En tan sólo tres meses del presente año, se está a punto de superar el total del 2016, aunque se tenga la discrepancia con la página de la Secretaria de Seguridad Pública al precisar de un suicidio en diciembre, cuando fueron 4 los cometidos.

Es en la capital donde se han presentado el mayor número de suicidios, al ser 5, dos de ellos en los primeros cuadros del Centro Histórico, seguido por Guadalupe y Trancoso con dos cada uno; en éste último, una de las víctimas fue una mujer.

Los otros municipios donde se han presentado son Jerez, Calera, Mazapil y Susticacán; las víctimas, todas hombres a excepción de una mujer, en su mayoría fueron encontrados ahorcados. Solamente dos hombres se dispararon, según las autoridades; las edades de las víctimas oscilaban entre los 15 años y 70 años de edad, siendo entre los 20 y los 35 años la edad más común de los suicidas.

Francisco Murillo Ruíseco, procurador de Justicia del Estado de Zacatecas admitió que los suicidios se han incrementado a partir del mes de diciembre y admitió que en los casos de quienes emplearon un arma para quitarse la vida, éstas en su mayoría, son de procedencia ilícita.

Descartó la posibilidad de que fuese homicidios que se intentaron montar como suicidios, pues, dijo, en la mayoría de los casos se encontraron cartas póstumas de los fallecidos, en las cuales, explican sus razones o bien, se despiden de sus familiares.

“Definitivamente en la mayoría de ellos hay notas póstumas donde deslindan a cualquier persona de la responsabilidad y sí, en el mes de diciembre sí tuvimos bastantes suicidios, obviamente son las fechas dónde se incrementa más, obviamente por cuestiones familiares y demás”, sostuvo el fiscal.

La falta de oportunidades laborales, problemas familiares, económicos, emocionales o el simple estrés que la vida diaria genera, son algunas de las causas más comunes que los suicidas encuentran como motivo para atentar contra su vida; en México, según el INEGI, este mal cada año va en aumento.

Tan sólo en cuatro años se elevó de 3.5 a 5.2% en cada 100 mil habitantes; en 2014, se registraron más de 6 mil suicidas, sin contar, los centenares que atentaron contra su vida, sin haber logrado consumarlo y de estos, más del 40% fueron jóvenes de entre 15 a 30 años de edad, el grupo social más vulnerable.

“Se ha incrementado mucho en los últimos años el suicidio y los intentos de suicidio en la República Mexicana, hemos encontrado que generalmente la problemática está más recargada en nuestros adolescentes, se ha visto de 15 a 24 años de edad como el rango más fuerte en dónde los adolescentes ya se convirtieron en la segunda causa de muerte por suicidio” y expuso:

“Es toda una gama de condicione que lleva a alguien, sobre todo a los adolescentes, que se sienten tan vulnerables e indefensos ante esta situación y no saben cómo enfrentar las crisis, quienes mayormente recurren a esta intención suicida y el adolescente generalmente lo hace en un estado de desesperanza”.

Ésta problemática se presenta hasta en un 80% más en hombres, pero porque sus métodos para quitarse la vida son más certeros: ahorcamientos y lesiones con armas de fuego son los más comunes, mientras que el nivel de intento de suicidios en las mujeres es más alto, aunque, la tasa de que sobrevivan, también es mayor.

“De cinco suicidios, cuatro son perpetuados por jóvenes masculinos y uno por mujeres, pero sin embargo, el intento de suicidios se da más en mujeres que en hombres, me parece importante mencionar los métodos, el método del adolescente es mucho más certero, más agresivo: es con ahorcamiento, tirándose de un precipicio y con una arma, para las mujeres es método es más rescatable, es menos dañino para el físico, generalmente lo hacen con tomar pastillas, venenos o cortándose las venas, lo que permite que puedan ser rescatadas”, explicó el especialista.

La angustia por la propia existencia en últimos años ha alcanzado niveles considerables, que se ha traducido en un dramático aumento de suicidas; la Organización Mundial de la Salud registró 804 mil suicidas en 2014, cifra que en los últimos años, se advierte, se pudo llegar a duplicar.

Por tal motivo, consideró el experto, es imperante que a los jóvenes, principalmente, pero también a los adultos, se les finquen deseos por vivir, a través de más oportunidades laborales, de espacios de esparcimiento, pero sobretodo, a través de apoyo constante emocional.

“Hay que enseñarle al adolescente cómo, pues conflictos, problemas todos tenemos y cómo los atravesamos y que una situación, no tiene que rebasarlos, sino que nosotros podemos atenderla, resolverla”, enfatizó Águila Tejeda.

Lamentablemente en México, reprochó, no existen los especialistas en este tema suficientes, ni hay capacidad para atenderlos, ni existe una ley nacional para su prevención, condición que recrudece los efectos de un suicida, pues, para sus deudos, existe un largo camino por superar, pues preguntas y no respuestas, son las que prevalecerán.